Mostrando entradas con la etiqueta Haruki Murakami. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Haruki Murakami. Mostrar todas las entradas

Un Viaje

miércoles, 22 de mayo de 2013



No tienen una idea de la flojera que me da empacar, soy por naturaleza, muy desordenada e ida, y eso de pensar de antemano todos mis “outfits” o como le quieran llamar es lo peor que me pueden pedir hacer, me da escozor. Ahora veo mi enorme maleta con toda mi ropa dobladita, zapatos en bolsa y calzones en bolsillos laterales y la verdad lo único que quiero es llegar a mi destino y poder desordenar absolutamente todo. Estaré unos cuantos días ausente y sin acceso a una laptop, me da un poco de pena haber empezado el blog y ya *abandonarlo*, pero pasar unos días con mis papas me encanta.
Los libros a llevar ya fueron escogidos, tuve un súper problema haciéndolo, ¿Pueden creerme que hasta ahora no acabo 1Q84 II? Es una relación amor odio, pero decidí llevarlo y darle una última oportunidad. También elegí llevar Anna Karenina de Tolstoy y Persuación de Jane Austin; tengo un relación muy particular con la obra de Austin, digamos que a veces leía Mansfield Park y decía “¡NO TE QUIERE!” y tiraba el libro enojadísima, pero otras leía a Mr Darcy siendo más frio que freezer en Junio (las películas ¡MIENTEN!) y decía, bueno Lizzie tiene razón al creer que es un pomposo arrogante; yo pensaría lo mismo; y se crea un nexo con el libro, nose nose. Igual de todos sus libros Persuasión es mi favorito, lo leí en ingles hace un par de años de un pdf online y llore lágrimas de sangre, ¡Tantos coloquialismos británicos de hace dos siglos!, apenas vi el libro en una feria, en español y forma física, lo compre sin pensarlo dos veces. ¿Existe algo mejor que el olor de las hojas de un libro recién comprando? No lo creo.

Sobre música, pues mi Ipod se encuentra cargado con todo lo que necesito, hoy aproveche y baje muchas canciones de Sufjan Steven (de quien escribiré en un ratitito, ¡promesa!) y algunas de Francoise Hardy que no tenia, es siempre una dicha cuando una cara tan hermosa viene acompañada de una voz de ángel. Estoy un poco enojada porque el link del nuevo disco de Daft Punk(!!) que encontré ayer ya no funciona, esperare que vuelva a flotar por ahí, no tengo dudas de que no me decepcionaran, en verdad, Daft Punk en su peor forma posible me hace muy feliz, es algo que no puedo evitar. También encontré una canción de Jorge Drexler que he tenido en loop todo el día, disfrutare mucho escucharla mientras medito algunas cosas.

Finalmente debo confesarles que detrás de todo mi palabrerío sobre arte, música y películas, una de las cosas que me hace mas feliz en esta redonda tierra; desde su núcleo hasta su corteza; es el maquillaje, lo amo, me fascina, me hace feliz como niño en Disneylandia. Desde que tengo uso de razón y veía a mi mama con sus tubos cuadrados de labial Givenchy (Eran la cosa mas pacha del mundo, no tienen idea.) me encanta; cada vez que puedo expando mi "arsenal", como le dice mi papá, asi que aprovechare este viaje para comprarme cosas que no encuentro en mi pais. Si alguna chica me lee y quisiera que haga un post sobre maquillaje, háganmelo saber, ¡Me haría muy feliz!
Ahora debo seguir empacando las cosas extras, y quien sabe, quizás regrese con muchas cosas mas que contarles, para eso sirven los viajes ¿No?, para descubrir cosas maravillosas y no dejarlas ir así uno regrese a casa.

Norwegian Wood



La primera vez que leí un libro de Murakami tenía 16 años, habiendo pasado los últimos 4 de estos sin haber leído un solo libro (P; una amiga; me presto La Orden del Fenix, que no termine, valga decirse). Mi papá, R, trajo muchos libros de Estados Unidos cuando regreso de estudiar (decir que es un genio y me inspira como nadie suena totalmente insuficiente e impersonal), maso menos por el 95’, todos en inglés, y para serles honesta, no le preste atención a ninguno de ellos; me trajo un peluche de Simba y eso era lo único que necesitaba de sus aventuras americanas. Varios años después cuando preparábamos las cajas de mudanza para partir a una casa nueva (o antigua, dependiendo del punto de vista) encontré la caja llena de libros, algunos hongueados, con las hojas amarillas y dobladas por el tiempo y la presión, pésimo estado, ahora pienso en eso y me da mucha rabia haberlos dejado podrirse de esa forma. Me dispuse a botar esa caja maloliente, pero uno de ellos me llamo muchísimo la atención, era un libro rojo, un rojo Susy diaz (si no la conoces, aquí con mucho amor, Susy) , con letras negras que decía “Norwegian Wood” y más pequeño “Tokio Blues”, la portada era solo eso, ninguna imagen, nada; por alguna razón que soy incapaz de explicar con palabras, sentí un apego grande al libro, tenía que leerlo; así que lo saque de su rincón, lo limpie un poco, pase las paginas rápidamente y guarde en un bolso. Fue la mejor decisión que tome aquel año.

Norwegian Wood nos cuenta la historia del joven Toru Watanabe y su tormentosa relación con Naoko, una joven perturbada por una depresión que parece empeorar a grandes pasos; exacerbada por dos eventos traumáticos en su vida; y Midori, una chica totalmente opuesta: Segura de si misma, divertida y vivaz. El tema principal del libro es el crecimiento de Toru, sus dudas sobre el amor, la soledad, el miedo a crecer, sus ganas de entender a Naoko, sus experiencias en la universidad, que ;sin duda; son mi parte favorita del libro, pues retratan a jóvenes estudiantes dispuestos a luchar por cambios y revolución y a la misma vez conformes con su rol, nadie tiene la suficiente convicción para continuar la lucha, una hipocresía de ideales que veo ocurre hasta el día de hoy. 

Mi personaje favorito es Reiko, una mujer que se vuelve muy amiga de Naoko en el hospicio mental donde ambas se encuentran internadas, muy pocas veces siento de forma tan concisa la sensación de pesadumbre y perdida como la que sentí cuando Reiko conto la historia de cómo llego a su inminente colapso mental, simplemente una escena de una belleza inolvidable.  
El libro es realmente fantástico, tiene un encanto agridulce que muy pocos autores logran conseguir. Sentí un manejo muy exacto en la sensación de soledad, particularmente las ganas de Naoko de encontrar un sentido de paz pero siendo incapaz de lograrlo y la frustración de Toru al no poder ayudarla. Me gustó mucho también el trato de la sexualidad como algo mucho mas abierto a discusión, quizás de menor forma que en las otras novelas de Murakami, algo que, a mis 16 años, cayo perfecto en el contexto de mi vida adolescente. 

Tiempo después en la universidad, compre una versión nueva del libro, esta vez de bolsillo, para así, si en algún momento siento que las cosas no tienen mucho sentido, abro el libro y sin importar que parte de este lea, siento siempre que alguien entiende totalmente lo que siento. Abajo les dejo una parte de la adaptación al cine del libro (Que la verdad, no he visto completa, pero ¿No es Kiko Mizuhara simplemente hermosa?) y también un link donde pueden descargar la versión epub (compatible con casi todos los readers) del libro, busque pero no puede encontrar una versión en español, espero uds tengan mejor suerte. 


Blog contents © Los visitantes de la noche 2010. Blogger Theme by Nymphont.